Publicado: 31 de Diciembre de 2019

Querido Año Viejo:
Quiero despedirme de ti , muy respetuosamente, con este Ángel salido de mis manos.
Has sido un año duro, exigente, como hacía años que no recordaba, pero has sido un Buen Maestro, porque me has enseñado el valor de muchas cosas que no valoraba , y me has permitido despedirme de situaciones, personas y lugares que ya no eran para mi.

Muchas gracias.

Quiero poner en valor todas las vivencias, sin olvidar ninguna, y recordarlas todas, porque todas me han servido para introducirme en esta mi nueva edad y mi nueva vida y porque gracias a ellas he podido sentir amor hacia muchas cosas, un amor que antes no sentía mi corazon.

Muchas gracias.

Y por último quiero tener la Esperanza de que las semillas plantadas en este año viejo, y que han muerto bajo tierra, florecerán en la Primavera del Año Nuevo, y de la Vida.

Muchas gracias por siempre Querido Año Viejo.